México

LA CDMX AÚN NO ESTÁ PREPARADA PARA EL TURISMO DE BARRIO

Norway Reports

Uno de los grandes retos que tiene el actual secretario de turismo de la Ciudad de México, Carlos Mackinlay, es el desarrollo e implementación del programa Turismo de Barrio —programa que fue anunciado y estrenado en 2019, del que hablamos en otro artículo. A poco tiempo de su inauguración, es un buen momento para considerar el gran reto que este programa representa.

El enfoque principal de Turismo de Barrio es poner el spotlight en otras zonas de la Ciudad de México para su desarrollo turístico y económico, particularmente a la zona oriente: Iztacalco, Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Milpa Alta, Tláhuac, Venustiano Carranza, Tlalpan, Xochimilco y el oriente de Coyoacán. Parte del objetivo es generar conciencia respecto a la pobreza y a la riqueza cultural de esas zonas olvidadas de la ciudad.

Si bien es una idea interesante e inclusiva, es arriesgada y poco visionaria para nuestra actualidad. Mucho del éxito de esta implementación depende de la seguridad e infraestructura de las zonas. En este momento, ninguno de los dos puntos puede ser considerado óptimo para el programa.

De acuerdo con la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, el índice delictivo de las alcaldías anexas al programa de Turismo de Barrio es alto:

Como los datos muestran, Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Venustiano Carranza son las alcaldías con mayor índice delictivo del programa, así que no hay garantía de la seguridad de los turistas que ingresen a las zonas. Ese es el primer paso. Es necesario trabajar en la seguridad y transporte de las zonas del programa.

Ambos aspectos van ligados, pues estas zonas son de las más pobladas de la ciudad. La red de transporte es insuficiente y carece de los elementos de seguridad que requieren los usuarios. La falta de infraestructura ha sido la misma causa de que estas zonas fueran olvidadas en primer lugar, por lo tanto, sin hacer ese primer esfuerzo, la aplicación del Turismo de Barrio, más que benéfico, puede ser contraproducente.

No se niega que el Turismo de Barrio permite darle voz y vida a zonas que tienen algo que contar, sin embargo, es necesario trabajar con una campaña de comunicación para que el verdadero objetivo de este programa quede claro. Como se ha implementado hasta ahora, es obvio temer el crecimiento de la inseguridad y la pobreza por la falta de atención de parte de las autoridades locales.

Es pronto para saber si el programa funcionará o no. En el fondo, esperamos que la aplicación en la realidad sea más afortunada de lo que parece.

 

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Estela Cid

Anhelo la enseñanza de cada rincón del planeta. Conocer, sentir, disfrutar
de los momentos que somos afortunados de vivir.