Canadá

AURORAS BOREALES: UN ESPECTÁCULO NATURAL

Norway Reports

El ser humano, sus inventos, sus problemas y el afán de preservar nuestra especie se vuelve tan insignificante ante un cielo lleno de estrellas y luces que avanzan, crecen, se opacan y desaparecen en cuestión de segundos. En Whitehorse, al norte de Canadá, el universo suelta un guiño en forma de aurora boreal para recordarte que eres volátil y pasajero, para hacerte sentir pequeño, frágil y a la vez sumamente afortunado.

La mejor época para ver este espectáculo va de septiembre a marzo y en Canadá existen diferentes resorts acondicionados para observarlas.  Visité dos de ellos y son muy similares, ambos tienen un espacio enorme libre de árboles y luz artificial, muy cerca hay unas cabañas de madera con mesas, sillas, adornos típicos de la región y mucho café, chocolate, té de sabores y galletas de maple para que entres en calor.

Es muy común que cerca de la cabañas haya  tipis. Los tipis son estructuras que originalmente se hacían con piel de animales como el bisonte y palos de madera. Son muy fáciles de construir, por eso los pueblos nómadas las utilizaban como refugio.  Si no estás acostumbrado a las bajas temperaturas, dentro del tipi te espera una fogata y muchos bombones para que te olvides del frío.

Al bajar del autobús que por media hora me llevó del centro de Whitehorse a un bosque alejado de luces de la ciudad, la sensación de asombro fue algo que no voy a olvidar, sobre todo porque la naturaleza es incierta, no sabes si el cielo estará nublado o si la interacción de las partículas del Sol con la atmósfera será suficiente para que las luces hagan su aparición. Afortunadamente me encontré con esto:

Al entrar a la cabaña, el personal te da una breve explicación sobre este fenómeno y te ayuda a configurar tu cámara, porque si la tienes en modo automático no se ve absolutamente nada.

Algunos celulares tienen el modo manual en la configuración de la cámara, sí el tuyo lo tiene ya la armaste y si no, deberás llevar una cámara que te permita ajustar el tiempo de exposición, ampliar la apertura y, de preferencia, que tenga entrada para un disparador remoto, el cual te ayudará a crear un timelapse del movimiento de las auroras.

El tripié es indispensable. Aunque creas tener buen pulso es muy importante que la cámara permanezca inmóvil porque el tiempo de exposición para captar las auroras boreales va de los 8 hasta los 60 segundos. Al principio puede que se vean borrosas, pero después de algunas pruebas seguro obtendrás la imagen perfecta. Si no utilizas tripié tus fotos se verán así:

Si no tienes tripié o no lo quieres cargar, no te preocupes, en la mayoría de los resorts te lo prestan. Otra cosa que te recomiendo llevar es una batería de repuesto porque con el frío se descargan más rápido y nunca está de más una tarjeta de memoria extra, en un momento así es mejor estar preparados. Si quieres más información sobre los lugares, el equipo y los tours para ver auroras boreales puedes enviar un correo o marcar al 52 50 42 01 ext. 108 y un agente de viajes te orientará en todo lo que necesites.

Algo que debes saber es que a través del lente de la cámara el color de las luces es más intenso. En vivo y en directo las auroras se asemejan al arcoíris, es como ver partículas que forman humo de color verde moviéndose lentamente entre las nubes. Sea como sea es todo un show.

En mis primeras dos noches en Whitehorse,  las auroras aparecían y desaparecían casi sin que me diera cuenta. Su movimiento era muy lento y el color verde estuvo presente por más de tres horas en el cielo, ¡pero la tercer noche fue la mejor! Aparecieron pequeñas luces de color rojo moviéndose a gran velocidad, parecía que estaban danzando entre las estrellas y por eso decidí guardar la cámara, sentarme a observar y grabar el momento en mi memoria.

Los esquimales creían que este fenómeno era provocado por los espíritus de los muertos que subían al cielo a celebrar y casi siempre le otorgaban un significado de augurio. Para los científicos, las luces del norte son resultado del Sol y sus explosiones, las cuales interactúan con la atmósfera de la Tierra produciendo luz verde con el oxígeno  y  azul y rojo con el nitrógeno.

Para mi es un fenómeno que impone,  reflejo de lo misteriosa e impredecible que puede ser la naturaleza. Un cielo con auroras boreales es un cielo lleno de energía, donde la emoción aminora el frío, donde las almas bailan y se encuentran.  Una de las mejores experiencias.

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About the author

Gaby Bravo

Que mi viaje deje algo en el viaje de los demás, ese al que llamamos vida.